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Lo ocurrido en Valencia no es ajeno a Dios, es un juicio y una advertencia de Su parte para España

Lo ocurrido en Valencia no es ajeno a Dios, es un juicio y una advertencia de Su parte para España

Más allá del sufrimiento, del dolor y de todas las cosas que están aconteciendo a nivel político y social con la catástrofe ocurrida en Valencia, lo cierto es que si Dios ha permitido que suceda es porque es juicio Suyo sobre la tierra.

Aunque a muchos no les guste leerlo, o escucharlo, lo cierto es que este tipo de cosas son juicios traídos de parte del Eterno al hombre, por la maldad generalizada que tiene en su interior y por aborrecer a Dios con su alma.

Con toda la angustia, tristeza, indignación e ira que provocan este tipo de cosas, es difícil para muchos escuchar la realidad, pero Dios ha traído juicio a Valencia y, en el futuro, lo traerá a España si la mayoría de su población no se arrepiente y comienza a creer en el Salvador.

Él está advirtiendo con esto que habrá juicios mayores que aplicará para volver muchos corazones a Él y que muchos se conviertan a Él y vivan.

La necedad del hombre no le dejará ver la realidad, porque esa misma necedad le lleva a rechazar al dador de la vida, al que tiene nuestras vidas en Sus manos, pero los sabios escucharán y reflexionarán y así mismo reconocerán que sus vidas son sólo un suspiro y que son como la hierba del campo, que sale el sol y se seca y no es más.

Muchos se creen intocables, inmortales y que pueden todo por sus propias fuerzas, pero Dios dice que no, que todo es gracias a Él; y sea bueno, o malo, desnudos vinimos al mundo y desnudos nos iremos.

Jesús El Cristo es el único que puede salvaguardar nuestra vida y no sólo aquí, sino sobre todo, en la eternidad.

De nada vale ganar el mundo si uno pierde su alma por siempre.

De nada sirve todo el esfuerzo diario por crecer y avanzar, de nada sirven los pequeños momentos de felicidad en la vida terrena porque algún día todo eso se extinguirá y en este mundo siempre vamos a sufrir.

Ahora, si alguien quiere tener el gozo eterno pese a las adversidades y recibir la vida que Dios regala mediante el sacrificio expiatorio de Jesús en el madero y su resurrección, sólo tiene que hacer una cosa:

Cambiar su mente y corazón y  volverse a Él.

Aunque, como todo en la vida, sólo si Dios lo quiere así será.
Ruego a Dios porque así sea y Él se revele a muchos.

Bendiciones.
Gracia y paz.

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