Ir al contenido principal

Recordando la tiránica Fraudemia Covidiana

Recordando la tiránica Fraudemia Covidiana

Son muchos los libros que podrían escribirse sobre la tiránica Fraudemia Covidiana que padecimos en aquellos aciagos años entre 2020 y 2023. Baste decir que, quienes lo vivimos, lo llevaremos siempre en la memoria.

No voy a detenerme ahora a desarrollar todo lo que podría exponerse para demostrar la falsedad mundial de aquella supuesta epidemia; no cabría en estas líneas. Además, en múltiples lugares de la red, a través de libros, vídeos o mis publicaciones en el canal de Telegram, hay sobradas evidencias al respecto.

Pero sí quiero dejar constancia en esta publicación, para testimonio ante la posteridad, de que esta mal llamada pandemia Covidiana no sirvió más que para afianzar los cimientos de la dictadura satánica mundial que los hijos del maligno quieren implantar. Estos, al frente de las corporaciones estatales que controlan vil y espuriamente, impusieron a la población medidas humillantes y perniciosas, dignas de ser estudiadas en el futuro como lo que fueron: medidas totalitarias, criminales, carentes de sentido y de todo fundamento en Dios.

Junto a la falsa ciencia, la falsa medicina y las corporaciones farmacéuticas, que con su hechicería engañan y dañan al mundo, las corporaciones estatales implantaron lo que, en otra época, ellas mismas habrían calificado como dictadura, como acto de guerra y de bioterrorismo contra la población.

Desde la obligación —o la coacción— sufrida en todo el mundo para inyectarse un veneno transgénico experimental llamado "vacuna":

Una vacuna que enfermaba y mataba a más gente de la que teóricamente curaba:

Hasta la obtención del correspondiente pasaporte o certificado de "buen súbdito y lacayo lamebotas" para poder viajar, comprar, desplazarse o ir a la escuela:

En una corporación española donde, para 2022, 2 de cada 3 sanitarios (médicos y farmacéuticos) cobraban dinero de las farmacéuticas:

Sabiendo que, por ejemplo, quienes elaboraron el calendario de vacunación de la Asociación Española de Pediatría (AEP) para 2023 mantenían graves e importantes conflictos de intereses:

Pasando también por la imposición de un bozal llamado mascarilla, perjudicial para la salud física y mental, que enfermaba más que el supuesto virus volador: https://t.me/cristianosenlabrecha/7812

Continuando con la prohibición de moverse libremente o reunirse en la propia casa:

No fuera a ser que uno fuera libre y pudiera contagiarse del supuesto virus más mortal de la historia que, en España, a 17 de diciembre de 2021 no había infectado ni al 9% de la población:

Que a 21 de octubre de 2022 no había provocado la muerte ni al 0,03% de la población:

Y eso contando con que, dentro de esos muertos por COVID, se incluía a todo aquel que falleciera por cualquier causa https://www.vozpopuli.com/espana/muertos-covid-sanidad-recuento.html

Dando positivo al supuesto virus mediante una fraudulenta prueba de PCR

Todo esto, claro está, en connivencia con millones de gentes ignorantes y sumisas que no tuvieron a bien pensar e informarse por sí mismas.

Sin desmerecer a los damnificados por todo lo ocurrido en aquel tiempo, a las víctimas de los protocolos genocidas y a quienes enfermaron y murieron por diversas causas atribuidas al COVID (cuando, en realidad, los propios protocolos asesinos provocaron muerte y enfermedad, y las vacunas hicieron el resto), lo ocurrido en el mundo, a nivel general, fue de manicomio. Una cárcel espiritual plegada a las mentiras, al temor y al control masivo, aceptado y apoyado por millones, aunque todo ello supusiera más muerte y enfermedad, el encierro y la agonía de nuestro ser entre las cuatro paredes de la esclavitud en que se convirtieron nuestras casas.

En fin, oscuros tiempos vividos que apenan el alma, pero que, sin duda, no serán los últimos de este calibre, pues todo debe cumplirse como ya está escrito hasta la gloriosa venida de nuestro Mesías en Su gloria y en la del Padre.

Ahora bien, si viviste aquel tiempo de delirio colectivo orquestado por las entidades estatales, científicas, farmacéuticas y los medios de desinformación masiva —comúnmente conocidos como medios de comunicación—, yo te pregunto varias cosas:

¿Fuiste de aquellos que se opusieron a la tiranía Fraudémica Covidiana para decidir libremente el qué y el cómo hacer con tu cuerpo y tu vida diaria, con los derechos y libertades inalienables que Dios te dio?

¿Fuiste de aquellos que se negaron a inyectarse un veneno y a llevar un bozal por estandarte para poder moverte y salir a respirar el aire fresco que Dios te da, comprando y vendiendo sin necesidad de estar enmascarado?

¿Fuiste de aquellos que no permitieron entrar en las congregaciones de Dios a los hermanos en El Cristo que no tenían el pasaporte Covinazi, el bozal o que no se hicieron las pruebas fake PCR?

¿Fuiste un nazi de balcón que señalaba a quienes salían a la calle, insultaba a quienes no llevaban bozal y denunciaba a sus vecinos por quedar con su gente en casa?

¿Fuiste un cómplice ingenuo —o no—, pero necesario al fin y al cabo para el diablo y sus secuaces en la imposición de su régimen de terror y control, o fuiste de los que luchaste en el Espíritu de Jesús El Mesías contra los principados, las potestades y las huestes de maldad en las regiones celestes que gobiernan el mundo?

Si no le viste las orejas al lobo y más bien fuiste cómplice, verdugo, esclavo del mundo, o todo ello a la vez, todavía estás a tiempo de rectificar y poder observar, a través de la luz del Cristo, que todo fue un zarandeo permitido por Dios para preparar a Su novia y llamar a muchos a Él mediante Sus buenas noticias de Salvación y Su verdad en todas las cosas.

Llegará un día en que implantarán la marca de la bestia, y quien no obedezca, quien se oponga a la tiranía y quien se niegue a adorar a la imagen de la bestia para obedecer a Dios y amarle con todo tu ser, será apresado, torturado, vilipendiado, asesinado, por causa del nombre de Yeshúa.

Es cierto que los tiempos de la llamada pandemia del COVID-19 fueron desoladores en muchos ámbitos; tiempos en que, solitariamente, uno tenía que lidiar contra la jauría colectiva que se alzaba contra el conocimiento de la verdad y la justicia. Pero también fueron tiempos de renovación espiritual en Dios para muchos, tiempos en que muchos se convirtieron al Cristo y en que muchos hermanos en Él crecimos en varios aspectos. Lo cual es de agradecer a Dios, porque Él prueba a los suyos para pulirnos como al oro fino.

Así que no todo fue malo, aunque en la carne así lo sintiéramos en algunos aspectos; sino que, en verdad, lo vivido cumplía propósitos en Elohim: probar a los suyos, levantarnos de entre las tinieblas o quitarnos vendas de los ojos. Y así fue para muchos. Para conmigo, el primero.

Y tú, ¿te estás preparando en Dios y estás parado en la roca eterna, que es El Cristo, para cuando llegue aquel día que cubrirá de tinieblas toda la tierra?

No te dejes engañar por espíritus de temor, de mentira y de maldad, y haz caso al Mesías.

Sé un atalaya en Él y morarás a la sombra del Altísimo.

Sé libre en El Cristo al conocerle en Espíritu y en verdad.

Dios es la fuente de la luz, de la verdad, de la justicia, de la libertad que rompe las cadenas de las mentiras y de la opresión, así como de los pecados y del deseo del mal en nuestros corazones.

Ejerce tu real sacerdocio en Jesús y obedece a Dios antes que a los hombres. Él no nos ha llamado a ser partícipes de lo malo, a tener temor o a ser cómplices de los impíos, sino a ser lámparas que iluminan este mundo de tinieblas con Su luz admirable para, si Él lo permite, que muchos se salven.

Gracia y paz.

Shalom de nuestro Elohim Yehováh.

Comentarios